Maria Estuardo
Maria Estuardo En última instancia, para decirlo con claridad, eso fue lo que realmente decidió entre Isabel y María Estuardo: en todos estos años, la suerte se mantuvo fiel a Isabel y la desgracia fiel a María. Fuerza contra fuerza, personaje contra personaje, ambas son casi iguales entre sí. Pero las estrellas les son dispares. Lo que María Estuardo, derrocada, abandonada por su suerte, emprende desde su prisión, fracasa. Las flotas enviadas contra Inglaterra se estrellan en medio de la tempestad, sus mensajeros yerran el camino, sus pretendientes mueren, sus amigos no muestran presencia de espíritu en el momento decisivo, y aquel que la quiere ayudar está labrando su ruina.