Mendel el de los libros

Mendel el de los libros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Le aseguré que no, que no sabía nada, y le pedí que me lo contara. Que me lo contara todo. La buena mujer me miró tímida y avergonzada y volvió a restregarse las manos con su trapo húmedo. Comprendí que, como encargada de los aseos, le resultaba penoso estar allí en medio del café, con su delantal sucio y el cabello blanco revuelto. Además, miraba de continuo a derecha e izquierda, para asegurarse de que ninguno de los camareros la escuchaba. De modo que le propuse que nos metiéramos en la sala de juego, junto al lugar que en otro tiempo había ocupado Mendel. Allí me lo contaría todo. La vieja y ya un poco vacilante mujer se adelantó, y yo fui tras ella. Los dos camareros, asombrados, nos siguieron con la mirada. Percibieron que allí había alguna extraña conexión. Y también algunos de los parroquianos se sorprendieron ante aquella pareja tan desigual. Allí, junto a la mesa de Mendel, me relató —algún detalle me lo proporcionó más tarde otro informe— el final de Jakob Mendel, de Mendel el de los libros.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker