Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Aunque, como es natural, aquel destino generoso únicamente afectaba a los ingresos de la primera representación. Los demás serÃan para el maestro. Pero Händel no lo aceptó.
—No —dijo en voz baja—. No quiero ningún dinero por esta obra. Nunca cobraré dinero por ella, jamás. Por ella estoy en deuda con otro. Será siempre para los enfermos y para los presos, pues yo mismo he sido un enfermo y me he curado con ella. Y fui un preso, y ella me liberó.
Los dos hombres alzaron la vista, un tanto sorprendidos. No lo entendÃan del todo. Pero dieron repetidas veces las gracias, hicieron una reverencia y se marcharon para difundir la buena noticia por DublÃn.