Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Y justo en ese momento, tras el desaprovechado instante, es cuando Grouchy —demasiado tarde— muestra toda su energÃa militar. Todas sus grandes virtudes —la modestia, la habilidad, la prudencia y la escrupulosidad— quedan claras en el momento en que confÃa en sà mismo y no en las órdenes escritas. Rodeado por una fuerza cinco veces mayor, reconduce a sus tropas —un logro magistral desde el punto de vista táctico— a través de las lÃneas enemigas, sin perder un solo cañón, ni un solo hombre. Y salva para Francia, para el imperio, al último ejército. Pero ya no hay emperador que pueda darle las gracias, ni un enemigo al que enfrentar sus tropas. Ha llegado demasiado tarde. Demasiado tarde. Para siempre. Y cuando según las apariencias aún asciende, siendo nombrado comandante en jefe y par de Francia, ejerce cada uno de los puestos que se le encomiendan viril y hábilmente, siente que nada puede devolverle aquel momento que le hizo dueño del destino, pero del que no estuvo a la altura.