Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Y ahora el dolor afluye en cristalinas estrofas, magníficamente depuradas por la propia confusión. Y casualmente mientras vaga en medio de esa íntima disposición de caótico desaliento, la «atmósfera opresiva», el poeta alza la mirada. Desde el coche en movimiento contempla el paisaje de Bohemia envuelto en la quietud de la mañana, esa divina paz frente a su inquietud, cuando la imagen que acaba de ver ya discurre por su poema:
Pero, ¿no te queda aún el mundo? Los collados,
¿no siguen coronados por sombras sagradas?
¿Es que la cosecha no madura? Un verde prado,
¿no bordea el río entre pastizales y matas?
Y la inmensidad, ¿su bóveda el mundo no envuelve,
ya sea rica en formas o informe tantas veces?
Pero ese mundo le resulta en exceso inanimado. En un momento tan apasionado como ése no puede evitar relacionarlo todo con la figura de la amada. Y mágicamente el recuerdo se condensa, transfigurado, renovado:
Qué leve y frágil, sutilmente entretejida,
surge seráfica de entre las nubes oscuras
sobre el azul del cielo, a ella parecida,
una figura etérea de cristalina bruma.
Así veías dominando el alegre baile
a la más bella de las criaturas adorables.