Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad 1838. Una caravana avanza lentamente a lo largo de la ribera del Sacramento, río arriba. Delante va Suter, a caballo, fusil al hombro. Tras él, dos, tres europeos. Después, ciento cincuenta canacos con camisas cortas. Detrás, treinta carretas tiradas por bueyes y cargadas de víveres, semillas y munición, cincuenta caballos, setenta y cinco mulos, vacas y ovejas. Por último, una pequeña retaguardia. Es todo el ejército que va a conquistar Nueva Helvecia.
A su paso, avanza una gigantesca ola de fuego. Incendian los bosques, un método mucho más cómodo que el de talarlos. Y en cuanto la colosal llamarada ha recorrido la tierra, empiezan a trabajar sobre los troncos aún humeantes de los árboles. Construyen almacenes, excavan pozos. Siembran la tierra, que no requiere ningún arado. Crean rediles para los inmensos rebaños. Poco a poco, de las localidades vecinas, de las abandonadas colonias de misioneros, fluye el excedente.