Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Al fin está todo dispuesto para la partida. Y mientras hasta la fecha predominaban los escépticos, ahora el interés público de toda Inglaterra se dirige con pasión hacia esta empresa. Cientos de pequeños botes y barcos rodean, el 5 de agosto de 1857, a la flota que transporta el cable en el pequeño puerto irlandés de Valentia, para presenciar ese momento histórico en el que un extremo del cable será llevado en barcas hasta la costa y quedará enganchado al continente europeo. Automáticamente, la despedida adquiere una gran solemnidad. El gobierno ha enviado representantes, se pronuncian discursos. Y en una conmovedora alocución el sacerdote solicita la bendición de Dios para esa audaz empresa. «Oh, Dios eterno», comienza diciendo, «Tú que solo despliegas los cielos y gobiernas el oleaje del mar, Tú, a quien obedecen los vientos y las mareas, contempla con misericordia a tus siervos aquí abajo… Domina con tu voluntad cualquier obstáculo, aparta cualquier resistencia que pudiera impedirnos la consecución de esta importante obra.» Y en la playa y en el mar se agitan ya miles de manos y sombreros. Lentamente se oscurece la Tierra. Uno de los más intrépidos sueños del hombre trata de convertirse en realidad.