Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad DUSCHAN: Pero debe acostarse enseguida. Ya ve usted la fiebre que tiene. Puede ser peligroso.
EL JEFE DE ESTACIÓN: Por supuesto que para mí sería un verdadero honor ofrecer a Lev Tolstói la habitación que tengo aquí al lado… Pero, discúlpeme… Es tan pobre… Tan sencilla. Un cuarto de servicio, en la planta baja, estrecho… ¿Cómo podría yo atreverme a dar cobijo en él a Lev Tolstói?
DUSCHAN: Eso no importa. Ahora tenemos que acostarle, como sea. (A Tolstói, que temblando de frío está sentado junto a la mesa, le sacuden repentinos escalofríos:) El señor jefe de estación es tan amable que nos ofrece una habitación. Tiene usted que descansar ahora mismo. Mañana estará otra vez como nuevo y podremos continuar viaje.
TOLSTÓI: ¿Continuar viaje? No, no. Creo que no seguiré. Éste ha sido mi último viaje. He llegado a la meta.
DUSCHAN (dándole ánimos): No se preocupe por ese poco de fiebre. No significa nada. Se ha enfriado usted un poco. Mañana se sentirá del todo bien.