Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Entre tanto, se aventuran a hacer pequeños avances. Prueban sus coches-trineo, aprenden a esquiar y amaestran a los perros. Preparan un almacén para el largo viaje. Pero las hojas del calendario avanzan despacio, muy despacio, hasta que por fin llega el verano —el mes de diciembre—, cuando el barco, atravesando las masas de hielo, les trae cartas de casa. En pequeños grupos se aventuran ahora también, en medio del más duro invierno, a hacer viajes de un dÃa para fortalecerse, probar las tiendas de campaña y adquirir experiencia. No todo sale bien, pero las dificultades les infunden nuevo valor. Cuando regresan de sus expediciones, congelados y exhaustos, les reciben con júbilo y un cálido fuego, y esta pequeña y confortable casa a 77 grados de latitud, después de tantos dÃas de privaciones, les parece la morada más encantadora de la Tierra.