Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Escribe a su mujer. Le encomienda el más importante legado, cuidar de su hijo. Y que ante todo le preserve de la indolencia. Tras haber prestado uno de los más nobles servicios a la historia universal, confiesa de sà mismo: «Como sabes, yo mismo hube de dominarme para ser un hombre esforzado. Siempre tuve inclinación a la pereza.» A un palmo de la muerte, ensalza, en lugar de lamentar, su decisión. «Cuánto podrÃa contarte de este viaje. Y cuánto mejor fue emprenderlo, en lugar de quedarme sentado en casa disfrutando de una excesiva comodidad.»
Y, dando muestras del más fiel compañerismo, escribe a la mujer y a la madre de aquellos que comparten su infortunio, de aquellos que con él han encontrado la muerte, para dar fe de su heroÃsmo. Siendo él mismo un moribundo, consuela a los familiares de los otros con la fuerza sobrehumana que le confiere el presentir la grandeza del momento y lo memorable de esa muerte.