Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Hasta el último momento, hasta que sus dedos se congelaron y el lápiz se le escurrió de las manos entumecidas, el capitán Scott siguió anotando en su diario. La esperanza de que junto a su cadáver encontraran aquellas páginas, que podrían dar testimonio de su propio valor y del de la raza inglesa, le dio fuerzas para realizar ese esfuerzo sobrehumano. Por último, sus dedos ateridos aún tiemblan con un deseo: «¡Envíen este diario a mi esposa!» Pero después su mano, con una cruel certeza, tacha esa expresión, «mi esposa», y sobre ella escribe otra terrible, «mi viuda».