Momentos Estelares De La Humanidad
Momentos Estelares De La Humanidad Y el criminal menor, el jefe de esos asesinos, ha calculado bien. El gran criminal, que ha ordenado el asesinato, transforma su alegría por el crimen cometido en moneda, dando una recompensa digna de un príncipe. Ahora que ha mandando saquear y asesinar a los dos mil hombres más ricos de Italia, Antonio puede por fin mostrarse generoso. Por el sanguinolento saco que contiene las manos cortadas y la ultrajada cabeza de Cicerón paga al centurión un brillante millón de sestercios. Pero con ello su venganza aún no se ha enfriado, de modo que el odio estúpido de este hombre ávido de sangre maquina aún una especial ignominia para el muerto, sin darse cuenta de que con ella él mismo se verá envilecido por todos los tiempos. Antonio ordena que la cabeza y las manos sean clavadas en la tribuna desde la que Cicerón incitara al pueblo contra él para defender la libertad de Roma.