Tres maestros
Tres maestros Pero los demás, los heroicos personajes de Dostoievski, el stárets Zósima, Raskólnikov, Stepánovich, Rogozhin, Dmitri Karamázov, aniquilan su yo social, la oscura crisálida de su ser interior, para abandonar volando como mariposas su forma caduca; el ser alado sale del reptil, se eleva de la pesada tierra. Rota la costra que la aprisionaba, el alma, el alma universal, se escapa y vuelve al infinito. En ellos se ha extinguido todo lo personal, todo lo individual, y de ahà el parecido absoluto de todos estos personajes en el momento de su toque final. Apenas hay manera de distinguir a Aliosha del stárets, a Karamázov de Raskólnikov, cuando con el rostro bañado en lágrimas salen de sus crÃmenes para entrar en la luz de la nueva vida. Al final de todas las novelas de Dostoievski está la catarsis de la tragedia griega, la gran purificación: por encima de las nubes amenazadoras y de la atmósfera clarificada resplandece la gloria enaltecedora del arco iris, el sÃmbolo supremo de la expiación para el alma rusa.