La Trampa del Paraíso
La Trampa del Paraíso Usando un carguero que pertenecía a los mismos traficantes para los que había trabajado, logró robar una nave. Pero no lo hizo solo; había convencido a otros esclavos, hombres y mujeres cuyas mentes no estaban completamente destrozadas por la droga de la Exultación, para unirse a él. Con el sigilo que había aprendido en su vida de delincuente bajo Shrike, se movieron en las sombras, neutralizando a los guardias y escapando antes de que la alarma se activara. Cuando finalmente subieron al carguero, sintieron la libertad al alcance.
Sin embargo, los traficantes no iban a dejarlo ir tan fácilmente. Apenas habían salido de la atmósfera de Ylesia cuando naves cazadoras comenzaron a perseguirlos. Han, con su habilidad innata para pilotar, hizo maniobras que solo un loco o un genio intentaría. Los láseres pasaban cerca de la nave, pero Han no dejaba que eso lo distrajera. Con los motores rugiendo, se dirigió hacia un campo de asteroides cercano, donde las posibilidades de escapar eran escasas pero reales.