Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias En este extremo de tierra alta, frÃa y seca hay los dos beneficios que he dicho de pastos y minas, que recompensan bien otros dos que tienen las tierras bajas de costa, que es el beneficio de la contratación de mar y la fertilidad de vino, que no se da sino en estas tierras muy calientes. Entre estos dos extremos hay la tierra de mediana altura, que, aunque una más o menos que otra, no llega, ni al calor de la costa, ni al destemple de puras sierras. En esta manera de tierra se dan sementeras bien de trigo, cebada y maÃz, las cuales no se dan en tierras muy altas, aunque sà en bajas. Tienen también abundancia de pastos, ganados; frutas y arboledas, se dan asaz y las verduras. Para la salud y para el contento es la mejor habitación, y asà lo más que está poblado en Indias es de esta cualidad. Yo lo he considerado con alguna atención en diversos caminos y discursos que he hecho, y hallado por buena cuenta, que las provincias y partes más pobladas y mejores de Indias son de este jaez. En la Nueva España (que sin duda es de lo mejor que rodea el sol) mÃrese que, por doquiera que se entre, tras la costa luego se va subiendo, subiendo, y aunque de la suma subida se torna a declinar después, es poco, y queda la tierra mucho más alta que está la costa. Asà está todo el contorno de Méjico, y lo que mira el volcán, que es la mejor tierra de Indias. Asà en el Perú, Arequipa y Guamanga y el Cuzco, aunque un algo más y otra algo menos; pero, en fin, toda es tierra alta y que de ella se baja a valles hondos y se sube a sierras altas, y lo mismo me dicen de Quito y de Santa Fe y de lo mejor del Nuevo Reino.