Historia natural y moral de las Indias
Historia natural y moral de las Indias Los mejicanos, defendiéndose y arrojando ciertas varas que usaban, con que herían reciamente a sus contrarios, en fin cobraron la tierra y, desamparando aquel sitio, se fueron bogando la laguna, muy destrozados y mojados, llorando y dando alaridos los niños y mujeres contra ellos y contra su dios, que en tales pasos los traía. Hubieron de pasar un río, que no se pudo vadear, y de sus rodelas, fisgas y juncias hicieron unas balsillas, en que pasaron; en fin, rodeando de Culhuacán vinieron a Iztapalapa, y de allí a Acatzintitlán, y después a Iztacalco, y finalmente al lugar donde está hoy la ermita de San Antón, a la entrada de Méjico, y el barrio que se llama al presente de San Pablo, consolándoles su ídolo en los trabajos y animándoles con promesas de cosas grandes.