Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania
Peregrinacion de Bartolome Lorenzo antes de entrar en la Compania Porfiando a salir de aquella montaña, se vio tan perdido, que acordó volver atrás y dio la vuelta por lo mismo que había quemado, hasta que se volvió a perder, y hallándose tristísimo por no ver cielo ni tierra, ni saber qué camino llevaba para salir de aquella tan terrible montaña, descubrió un árbol altísimo; era de la casta de ceibas, de que usan los indios para hacer canoas, que son unos barcos de una pieza, cavados como artesas.
A este árbol subió como pudo, con harto trabajo, en que tardó más de hora y media por estar muy debilitado. Cuando llegó a lo alto, había en el remate y copa de él un asiento anchuroso hecho de tres ramas; allí pensó Lorenzo sentarse y descansar de su trabajo, porque iba cansadísimo, cuando vio una fiera y disforme culebra enroscada, durmiendo, que tenía allí su nido. Fue terrible el espanto que recibió de este espectáculo, y mucho mayor el miedo, que si le sentía aquella bestia, le había de hacer mil pedazos, y así alzó los ojos Lorenzo al su Criador y, encomendándose a su misericordia, le pidió le librase de aquel peligro, y se fue bajando con mucho tiento.