La ratonera
La ratonera —¿Alice…? —SÃ. Te he buscado. Durante años. No tienes que seguir.
La tensión se disuelve como nieve al sol. El cuchillo cae al suelo. Georgie, ahora otra vez niño, se derrumba en sus brazos. Llora. Gime. Finalmente, se detiene.
Trotter —el verdadero— llega poco después con refuerzos. Todo ha terminado.
En el cierre, Monkswell Manor recupera el silencio. La tormenta ha cesado. Pero nadie saldrá de allà como llegó. Porque la trampa no solo atrapó al asesino. También a sus vÃctimas. A los que callaron. A los que olvidaron.
Y a los que aprendieron, demasiado tarde, que el pasado nunca muere.