Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa —¡Calla, hijo mÃo! —responderán las angustiadas mujeres—. ¡Son los cristianos!
¡Y el humillado musulmán, que restaña la sangre de sus heridas de hoy para volver mañana a la lucha, rechinará los dientes en las tinieblas al oÃr el nombre de sus mortales enemigos!

El brigadier don Tomás Cervino.