Diario de un testigo de la Guerra de Africa
Diario de un testigo de la Guerra de Africa Un paseo por el llano.
Cabo Negro, 15 de enero.
Aquà nos tenéis en el mismo sitio que anoche. El dÃa de hoy se ha empleado en pasar la artillerÃa rodada y toda la impedimenta por los desfiladeros que atravesamos ayer tarde; pues ya comprenderéis que, para bajar a establecernos en la playa, en Fuerte MartÃn y en la Aduana (puntos que distan de aquà una legua por mino medio), necesitábamos ante todo poner a salvo tan importante bagaje.
Ya lo tenemos a vanguardia; pero todavÃa nos es preciso aguardar otra cosa que asegurará más y más nuestra bajada a la llanura…
Lo que ahora aguardamos es a que se presente por mar una nueva división de ocho batallones que viene a reforzar nuestro ejército, al mando del general D. Diego de los RÃos, la cual se embarcó en Ceuta ayer mañana y ha pasado la noche en la ensenada de Cabo Negro, protegida por los mejores buques de nuestra escuadra y por seis u ocho lanchas cañoneras de muy poco calado.