Diario de un testigo de la Guerra de Africa

Diario de un testigo de la Guerra de Africa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Te diré! —respondió el moro con una sonrisa astuta y delicada—. Si vosotros me dais ahora el dinero, y Amurat vuelve antes de tres soles (como yo le pido a Alá y espero de la formalidad de mi amigo), vosotros, aunque tengáis muy mala memoria, no podréis ya olvidaros de pagarnos; ni, aunque tengáis más ocupaciones que hoy, os veréis obligados a dejarlas para contar el dinero de los pobres moros; ni, aunque te mueras tú y todos los cristianos, quedará nuestro trato sin cumplimiento por falta de testigos que declaren que nos debéis esa cantidad; ni podrá haber pleito con vosotros sobre si el espionaje se ajustó en tanto o en cuanto, puesto que nosotros no pediremos más de lo que hayamos recibido, si lo hemos recibido todo, ni vosotros nos lo daríais, aunque lo pidiéramos. En cuanto al dinero de Amurat, deseo conservarlo en mi poder porque nos hemos instituido recíprocamente nuestros herederos, y él pudiera morir o faltar a su promesa, y vosotros perdonarme la vida. ¿Qué nuevos despropósitos puedes responder a todo esto?

—Que tienes mucha razón, pero que hasta que vuelva Amurat no se os dará lo prometido.

—¡Bueno!… —respondió Abdalla, con el estoicismo del sabio que desespera de que lo comprendan.

Y, sentándose en sus pies, se puso a fumar tranquilamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker