El Amigo de la muerte
El Amigo de la muerte (Cuento de miedo)
—¡QuĂ© sabemos! Amigos mĂos…, ¡quĂ© sabemos! —exclamo Gabriel, distinguido ingeniero de Montes, sentándose debajo de un pino y cerca de una fuente, en la cumbre del Guadarrama, a legua y media de El Escorial, en el lĂmite divisorio de las provincias de Madrid y Segovia; sitio y fuente y pino que yo conozco y me parece estar viendo, pero cuyo nombre se me ha olvidado—. SentĂ©monos, como es de rigor y está escrito…, en nuestro programa —continuĂł Gabriel—, a descansar y hacer por la vida en este ameno y clásico paraje, famoso por la virtud digestiva del agua de ese manantial y por los muchos borregos que aquĂ se han comido nuestros ilustres maestros don Miguel Rosch, don Máximo Laguna, don AgustĂn Pascual y otros grandes naturalistas; os contarĂ© una rara y peregrina historia en comprobaciĂłn de mi tesis…, reducida a manifestar, aunque me llamĂ©is oscurantista, que en el globo terráqueo ocurren todavĂa cosas sobrenaturales: esto es, cosas que no caben en la cuadrĂcula de la razĂłn, de la ciencia ni de la filosofĂa, tal y como hoy se entienden (o no se entienden) semejantes, palabras, palabras y palabras, que dirĂa Hamlet…