El Amigo de la muerte
El Amigo de la muerte —Hoy… —continuó Gil Gil recogiendo la mirada del Rey—; hoy, que estáis más cerca de la corona de Francia que de la de España, vais a exponeros al mismo azar… Luis XV y Luis I, los dos reyes niños, están enfermos. Podéis heredar a ambos; pero necesitáis saber con algunas horas de anticipación cuál de los dos va a morir antes. Luis I está de más peligro; pero la corona de Francia es más hermosa. De aquà vuestra perplejidad… ¡Bien se conoce que estáis escarmentado! ¡Ya no os atrevéis a tender la mano al cetro de San Fernando, temeroso de que vuestro hijo se salve, la historia os escarnezca y vuestros partidarios de Francia os abandonen!… Más claro: ¡ya no os atrevéis a soltar la presa que tenéis entre los dientes, temeroso de que la otra que veis sea una nueva ilusión o mero espejismo!
—¡Habla…, habla! —dijo Felipe con ansiedad, creyendo que Gil habÃa terminado—. ¡Habla! ¡De todos modos has de ir de aquà a una mazmorra, donde sólo te oigan las paredes!… ¡Habla!… ¡Quiero saber qué dice el mundo acerca de mis pensamientos!
El ex-zapatero sonrió con desdén.