El Capitán Veneno

El Capitán Veneno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí…, Capitán… —respondió la enferma—. Despierte V. con cuidado a Rosa, de modo que no lo oiga mi hija. Ya no puedo alzar la voz…

—Pero ¿qué es eso? ¿Se siente V. mal?

—¡Muy mal! Y quiero hablar con V. a solas antes de morirme… Haga V. que Rosa lo coloque en el sillón de ruedas, y lo traiga aquí… Pero procure que no despierte mi pobre Angustias…

El Capitán ejecutó punto por punto lo que le decía doña Teresa, y al cabo de pocos instantes se hallaba a su lado.

La pobre viuda tenía una fiebre muy alta, y se ahogaba de fatiga. En su lívido rostro se veía ya impresa la indeleble marca de la muerte.

El Capitán estaba aterrado por la primera vez de su vida.

—¡Déjanos, Rosa…; pero no despiertes a la señorita Angustias!… ¡Dios querrá dejarme vivir hasta que amanezca, y entonces la llamaré para que nos despidamos!… Oiga V., Capitán… ¡Me muero!

—¡Qué se ha de morir, V., señora! —respondió D. Jorge, estrechando la ardiente mano de la enferma—. Ésta es una congoja como la de ayer tarde… ¡Y, además, yo no quiero que se muera V.!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker