La Alpujarra

La Alpujarra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Hombre… déjeme usted en paz! ¿Qué culpa tengo yo de que usted sea un majadero? Yo no le mandé a nadie con mi voto que dejase de ser católico apostólico romano. Lo que yo hice con mi voto fue rendir culto a otra libertad mucho más antigua y sacrosanta que la política; esto es, al libre albedrío o libertad de pecar en que Dios dejó al hombre y en que los hombres debemos dejar asimismo a nuestros semejantes para todo aquello que no salga de la órbita de su conciencia individual. Por lo demás, yo sabía que el establecimiento de la libertad de cultos, en una tierra donde no se profesa más religión positiva que la católica apostólica romana, —y donde, como en todos los países constituídos, el Gobierno, o sea la propia Nación, tiene que subvenir a todas las necesidades colectivas, así materiales como morales, de los ciudadanos (a la instrucción pública, a la administración de justicia, a la seguridad personal, a la defensa del territorio, a la beneficencia, a la conservación de monumentos, etc., etc., etc.)—, no daría otro resultado que hacer ver al mundo, para mengua y confusión de los impíos y de los herejes, que el Catolicismo era la única religión de los españoles, y que estos lo profesaban y su Gobierno lo protegía, no ya en virtud de una despótica intolerancia, como en tiempos de FELIPE II, sino en virtud de la propia libertad política, por aclamación popular, porque tal era la explícita y terminante voluntad de los pueblos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker