La Alpujarra
La Alpujarra Quinto: El Criado Mayor, o sea el mayor de los criados, se encargarÃa, bajo su más estrecha responsabilidad, de este sagrado depósito, con opción a montarse alguna vez sobre los capachos o en las ancas del mencionado tercer mulo.
Sexto: Un hermoso jumento, sumamente simpático y servicial, que habÃa salido de Granada al mismo tiempo que nuestros caballos, cargado con nuestras maletas y con un costal de cebada, serÃa relevado de hacer un viaje tan penoso; y, en atención a sus distinguidas cualidades, quedarÃa en libertad de volverse a las plácidas orillas del Genil, muy recomendado a la benevolencia del arriero que lo acompañaba.
Sétimo: El costal y las maletas formarÃan también parte de la carga del mulo de los capachos, el cual tendrÃa paciencia si le parecÃa muy pesada.
Y octavo: Los otros tres criados seguirÃan perteneciendo al arma de infanterÃa, y, como muy prácticos en aquellos terrenos, tendrÃan a su cuidado la constante inspección de vados, torrentes, hoyos, tramos y despeñaderos, a fin de avisarnos por dónde debÃamos echar en cualquier caso de apuro para las bestias.
Montamos, pues, y partimos.
Tres alpujarreños. —El Puerto de Jubiley. —Cuesta arriba. —En la cumbre. —Cuesta abajo
