La Alpujarra
La Alpujarra UN ALPUJARREÑO.—«Ferreirola» habrá querido decir el autor.
OTRO.—SÃ; porque Ferreira cae al lado allá de Sierra Nevada…
OTRO.—Es verdad. Pero en aquel tiempo Ferreirola se llamaba también Ferreira…
EL CRIADO MAYOR.—Señoritos, ¿traigo el gato?
LOS VIAJEROS.—¿Qué gato?
EL CRIADO MAYOR.—El del vino…
LOS VIAJEROS.—¡Quita allá, hombre!… ¡Vino en ayunas!… Bebed vosotros… y dejadnos en paz.
EL LEYENTE.—(prosiguiendo). «El dÃa de los inocentes estuvo en su casa en Valor, y el 29 de Diciembre entró en UgÃjar de Albacete, con deseo, a lo que dijo, de salvar la vida al Abad Mayor, que era grande amigo suyo, y a otros que también lo eran, y cuando llegó ya los habÃan muerto».
UN VIAJERO.—¿Quién dice eso?
EL LEYENTE.—Luis del Mármol…
EL VIAJERO.—Entonces, debe de ser verdad… pues nunca favorece en nada a ABEN-HUMEYA.