La Alpujarra
La Alpujarra Difícil me sería hacer la enumeración puntual de las plantas que crecen precisamente en aquella parte de la costa; pero, en cambio, me será fácil, con ayuda de mis libros, daros una idea de los productos más extraordinarios de la costa, en general, para que vengáis en conocimiento del asombro y la veneración que causa al observador menos botánico una tierra tan privilegiada.
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Manos a la obra.
«Dios (dice El Corán, recomendando la contribución del Diezmo) ha criado las legumbres y los arboles que hermosean nuestras huertas; hace brotar las olivas, las naranjas, los dátiles, las diversas frutas de forma y sabor infinitamente vario: usad de estos dones».
Y dice Abu-Zacaría, en el prólogo de su Libro de Agricultura:
«Todo aquel que plante o siembre alguna cosa y con el fruto de su simiente proporcione sustento al hombre, al ave o al fiera, ejecutará una acción tan recomendable como la limosna».
«El que construya edificios o plante árboles, sin oprimir, a nadie ni faltar a la justicia, recibirá premio abundante del Criador, Misericordioso».
Y añade Abu-Harirat, citado por el mismo Abu-Zacaría: