La Alpujarra
La Alpujarra «Cuida con esmero y vigilancia de tu pequeña posesión, para que se haga grande; y no la tengas ociosa cuando grande, para que no se haga pequeña».
Abu-Sofian escribe, en fin, estas hermosísimas palabras:
«La heredad dice a su dueño: “HAZME VER TU SOMBRA”».
Los moros que se establecieron a ambos lados de Sierra Nevada cumplieron religiosamente estos preceptos y máximas de su libro santo y de sus grandes escritores.
«Los Granadinos (dice Lafuente Alcántara) aclimataron en los valles templados de la costa, en la serranía, en la Alpujarra y en las Vegas de Granada, de Guadix y Baza, los frutos que la Naturaleza había creado en los bellos climas del Oriente, y en las abrasadas praderas del África…