La Alpujarra
La Alpujarra »La seda había sido una mercancía reservada en tiempo de los romanos a los pueblos del Oriente… Las colonias de árabes españoles iniciados en secreto de esta granjería, encontraron en los valles andaluces un clima acomodado a ella, y poblaron el terreno con los árboles que alimentan a la más útil de las orugas. Concentrados los moros en el territorio granadino, y animados por un saneado lucro, multiplicaron las moreras, perfeccionaron las fábricas de seda, y mantuvieron una ventajosa competencia con Pisa, Florencia y demás ciudades de la escala de Levante. El Zacatín y la Alcaicería ostentaban toda suerte de ropas, tafetanes, sargas, ricos terciopelos y otras manufacturas del gusto persiano y chinesco… Años después de la Conquista se contaban en Granada 5000 tornos…
»La caña de azúcar fue también conocida y su plantación esmerada entre los moros de la costa. Miles de ingenios destilaban el precioso líquido, y era tal la abundancia de miel y de azúcar, según los historiadores árabes, que bastaba para el consumo y sobraba para hacer rico el comercio…