La Alpujarra
La Alpujarra SÃ: durante aquella especie de viaje aerostático, vimos el interior y hasta el fondo de gran número de valles, cuajados de cortijos y de arbolado, de ya verdes viñas y de crecidas siembras: vimos… de cuerpo entero… la famosa Sierra de Gádor, llamada en otro tiempo la Sierra del Sol (como la Contraviesa se llamaba la Sierra del Aire[44]): ¡Sierra de Gádor, El dorado de los almerienses, y aún de los granadinos, y albergue de pintorescas villas y lugares!… ¡Sierra de Gádor, cuyo pico eminente, el Sabinar, mide la respetable altura de seis mil novecientos pies!…vimos, entre aquella sierra y la cordillera que nosotros seguÃamos, la honda y extensa cuenca del rÃo de Adra, frontera allà de la provincia de AlmerÃa; vimos a lo lejos, y, dejándonosla atrás, la hechicera sombra de Berja, que dos dÃas después casi habÃamos de tocar con la mano; y, más al Sur la costa de Adra, marcándonos el sitio en que se escondÃa esta graciosa nereida del litoral alpujarreño; y vimos, en fin, la punta de Roquetas, y muchas playas y promontorios, dibujándose o recortándose sobre el azul del mar… «como en los mapas de relieve», que dirÃa cualquier retórico irreflexivo.