La Alpujarra
La Alpujarra »Apenas D. JUAN hubo descansado, dio audiencia a una comisión de los moriscos, los más ricos y principales, quienes se quejaron de los agravios de las Autoridades cristianas y de los insultos y desmanes con que la soldadesca ultrajaba a todos los de su raza. Recibiolos el Príncipe con su acostumbrada benevolencia, prometioles pronto remedio, y amenazó a los conjurados y díscolos. En seguida comisionó al licenciado LÓPEZ DE MESA para oír e informarle de las quejas de los moriscos, y a los Oidores VÁZQUEZ DE ÁRIAS Y MONTENEGRO para la administración de los bienes confiscados a los rebeldes.
»Mientras llegaba el DUQUE DE SESA, que era uno de los consejeros que habían de asistirle, reconoció los muros y puertas de la ciudad, estableció una rigorosa policía, refrenó la tropa y visitó los establecimientos más notables, acompañado del MARQUÉS DE MONDÉJAR y de LUIS QUIJADA. Llegado el DUQUE, celebró varios consejos, y entre los jefes militares, asistieron el Presidente DEZA, el Arzobispo y otras autoridades civiles.