La Alpujarra
La Alpujarra Tal era el guerrero cristiano con quien a la sazón tenía que habérselas ABEN-HUMEYA.
Dejemos ahora a Lafuente Alcántara continuar su relación.
«Reunió ABEN-HUMEYA diez mil hombres, la flor de su ejército, y asistido por el ZAGUER, por el MALEH, el GIRONCILLO, ABEN-MEQUENUN y otros guerrilleros valientes, acometió a la villa de Berja por tres puntos a la vez. El de los VÉLEZ, que sabía los propósitos de ABEN-HUMEYA por unos espías moros sorprendidos dos días antes y condenados al tormento, estaba apercibido para la defensa. Fue, sin embargo, tan furioso el ímpetu de los moros, y mayormente el de unos aventureros berberiscos (que llevaban en la cabeza guirnaldas de flores para significar que pelearían hasta morir mártires de su secta), que arrollaron a fuego y hierro una compañía de manchegos mandada por un capitán de nombre BARRIONUEVO, y estuvieron casi al alcance de la persona misma del MARQUÉS.