La Alpujarra
La Alpujarra »Desde su guarida escribió a D. JUAN DE AUSTRIA, a D. LUIS DE CÓRDOBA y al MARQUÉS DE LOS VÉLEZ, quejándose de los inhumanos tormentos a que la Inquisición había sometido a D. ANTONIO DE VALOR, su padre, y a D. FRANCISCO, su hermano[49]: se declaraba él mismo único responsable de la guerra promovida, y se brindaba a entregar ochenta cautivos en canje de sus dos caras personas: amenazaba ejercer crueles represalias si no se mitigaba la persecución de su familia.
»Celebrose consejo para decidir si era o no conveniente contestar, y, después de algunos debates, se acordó que el mismo D. ANTONIO DE VALOR escribiese a su propio hijo manifestándole que era tratado con dulzura, y que, eran inexactos los informes sobre su tormento.
»Tranquilizado ABEN-HUMEYA con estas noticias, partió de Andarax con fuerzas respetables, y se encamino hacia Almería con ánimo de ocuparla. D. GARCÍA DE VILLARROEL, que supo su designio, se emboscó junto a Güecija, sorprendió la división enemiga y desbarató los proyectos de ABEN-HUMEYA. La concentración de los rebeldes hacia Almería permitió hacer al capitán DON ANTONIO DE CÓRDOBA una correría en el Valle de Lecrin, en cuyos lugares sostuvo, con ventaja a veces, con pérdida otras, varias escaramuzas.