La Alpujarra
La Alpujarra —Doblemos la hoja, —exclamé al llegar a este punto—. No es cosa de enterarse del trágico fin del REYECILLO por extractos y referencias… Pasado mañana saldremos para Sierra Nevada, y allÃ, contemporáneos y testigos presenciales de los hechos nos lo referirán con todos sus siniestros pormenores… Descansemos entro tanto…
Dije; y, dando las buenas noches a Lafuente Alcántara, me dormà como el último de los mortales, bien que para soñar con la Sierra, con Cádiar, con la Semana Santa, con el Mulhacén, con UgÃjar, con la muerte de ABEN-HUMEYA, con la muerte de ABÉN-ABOO, y con todas las demás interesantes perspectivas que me presentaba el gran viaje que va a ser objeto de la sexta y última parte de esta obra.
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Lámina XI
FIN DE LA QUINTA PARTE