La Alpujarra
La Alpujarra El Portel es, por consiguiente, la posición más estratégica que se pudiera desear para una emboscada; y harto lo han comprendido en todos tiempos desde los guerreros de mayor nombradÃa hasta los simples malhechores; desde el MARQUÉS DE MONDÉJAR hasta los MonfÃes; desde ABEN-HUMEYA y ABEN-ABOO hasta las partidas de ladrones de la época presente, o, mejor dicho, de la época de nuestros padres; —pues hoy no se oye hablar de robos en la Alpujarra—. Pero la fama del Portel no disminuye por eso; y todo el mundo pasa por aquel sitio, como nosotros pasamos, evocando las inultas sombras de tantos como lo habrán regado con su sangre en pugna religiosa, en guerra de independencia, en lucha civil o a manos de vulgarÃsimos bandoleros.
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Fuera ya del triste paraje, descubrimos un horizonte desahogado y riente, olivares inmensos y un sonoroso y espumante rÃo…
Nos acercábamos a Cádiar.
No faltó quien nos indicase entonces cuál de los vetustos olivos que vimos en los alrededores del lugar era segurÃsimamente la famosa olivera a cuya sombra, según los historiadores, fue coronado ABEN-HUMEYA Rey de Granada… Sin embargo, nosotros, en la duda de si habrÃa alguna equivocación de por medio, saludamos aquel árbol de una manera equÃvoca… y continuamos nuestro camino.