La Alpujarra
La Alpujarra Habíamos repasado luego aquellas Capitulaciones (mediante las cuales entregó BOABDIL a sus súbditos), y en ellas habíamos visto que «D. FERNANDO V DE ARAGÓN y DOÑA ISABEL I DE CASTILLA afianzaban a los islamitas completa seguridad de bienes y de haciendas, obligándose por sí, Y A NOMBRE DE SUS DESCENDIENTES, A RESPETAR POR SIEMPRE JAMÁS LOS RITOS MUSULMANES sin quitar las Mezquitas y torres de Almuédanos, ni vedar los llamamientos ni sus oraciones, ni impedir que sus propios y rentas se aplicasen a la conservación del rito mahometano», y estableciendo además que «la justicia continuaría administrada entre moros por jueces de su propia religión y con arreglo a sus leyes»; que «todos los efectos civiles relativos a herencias, casamientos, dotes, etc., permanecerían atemperados a sus usos y costumbres»; que «los Alfaquís seguirían difundiendo la instrucción en escuelas públicas y percibiendo las limosnas, dotaciones y rentas asignadas para ello», y que «las contestaciones y litigios entre cristianos y moros se decidirían por Jueces de ambas partes»…