La Alpujarra
La Alpujarra »Luego seguía el CUERPO, sobre un bagaje, enhiesto y entablado debajo de los vestidos, de manera que parecía ir vivo…
»Detrás de todos iban los moros reducidos, con sus bagajes y ropa…
»Y a los lados la cuadrilla de LUIS DE ARROYO, y de retaguardia JERÓNIMO DE OVIEDO… con un estandarte de caballos.
»De esta manera entraron por la ciudad, haciendo salva los arcabuceros, y respondiendo la artillería de la Alhambra, y fueron hasta las casas de la audiencia, donde estaban el DUQUE DE ARCOS y el presidente D. PEDRO DE DEZA, y los del consejo, y gran numero de caballeros y de ciudadanos.
»Apeáronse… y subieron a besar las manos al DUQUE y al PRESIDENTE, a quien el XENIZ hizo su acatamiento y entregó el alfanje y la escopeta de ABEN-ABOO, diciendo que hacía como el buen pastor, que no pudiendo traer a su señor la res viva, le traía el pellejo.
»Tomó el DUQUE las armas, agradeciendo a todos tres lo bien que se habían gobernado en aquel negocio, y ofreciéndoles que intercedería con su Majestad para que les hiciese particulares mercedes.
»Mandó luego arrastrar y hacer cuartos el cuerpo de ABEN-ABOO, y la cabeza fue puesta en una jaula de hierro sobre el arco de la puerta del rastro, que sale al camino de las Alpujarras, donde hoy está…