La Alpujarra

La Alpujarra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y no porque hubiésemos de acercarnos aún más a la costa en el resto del día… (no: ya caminaríamos siempre a Levante hasta llegar a Órgiva); sino porque, mientras la Diligencia bajara luego sin nosotros a la orilla del mar, nosotros subiríamos las primeras cuestas de la Alpujarra.

Pero volvamos a las filas.

Ya habíamos dejado a nuestra izquierda (sin verlo, aunque cruzamos a dos kilómetros de él) el lugar de Mondújar, todo escondido en un pliegue de la Sierra…

Allí fue donde pasó sus últimos años y espiró, tan amargado como referimos, el viejo Rey MULEY HACEM, el misántropo después de muerto[21].

Finalmente, delante de nosotros había aparecido un pueblo de pintoresca perspectiva, situado en una posición deliciosa, defendido de los vientos de Norte por un disforme cerro llamado Mataute, y rodeado también de todo género de árboles floridos…

¡Era Béznar!

- VIII -

Tres leguas en tres minutos. —Una mañana de nieve. —Una espada y una daga. —Quién era D. Fernando de Valor

¡Béznar!… Para explicar estas admiraciones ortográficas, tengo que recordaros algunas escenas históricas, tan interesantes y tan nimiamente conservadas por los cronistas, que, más que Historia, parecen capítulos de una novela de Walter Scott.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker