Bajo las lilas
Bajo las lilas —Tendré que darle varios baños para poder sacarle esa tintura marrón. Su hermosa piel rosada está manchada con esa grasa. La haremos desaparecer poniéndolo al sol: el pelo le volverá a crecer y pronto será el hermoso perro de antes. Todo será como antes, excepto…
Ben no pudo concluir y se oyó un lamento general por la desaparecida cola que el animal ya no podrÃa volver a mover con tanto orgullo.
—Le compraré una nueva. Y ahora, pónganse en fila y marchemos en orden —exclamó Thorny alegremente mientras empujaba por el hombro a Betty y caminaba silbando «Atención: el héroe conquistador llega», seguido por Ben y su perro, en tanto que Bab cerraba la marcha golpeando una lechera de aluminio con el batidor.