Bajo las lilas
Bajo las lilas —Deseo agradecerles el hermoso momento que me han hecho pasar y espero poder gozar de otro igual muy pronto. También quiero invitarlos a todos a la reunión que haremos para festejar, el próximo sábado, el cumpleaños de nuestro querido amigo Ben. Por la tarde se realizará el concurso de los tiradores de arco y espero que los dos clubs estén representados. Nos divertiremos y reiremos sin temor de contravenir a ninguna regla. Los invito en nombre de Ben e imagino que vendrán todos, pues deseo que éste sea el cumpleaños más feliz de su vida.
HabÃa veinte alumnos en el aula, pero los ochenta pies y manos hicieron tal barullo al escuchar la invitación, que cualquiera que hubiese pasado por allà hubiera podido pensar que eran más de cien los alumnos de la escuelita. Todos quisieron un poquito más a la señorita Celia a quien siempre habÃan estimado porque nunca dejaba de saludar a las niñas, llamaba por sus apellidos a los varones y hasta los trataba de «señor» algunas veces, y si ella les hubiese dicho que los aguardaba para darles una buena paliza, habrÃan acudido seguros de que se trataba de una broma divertida.