Bajo las lilas
Bajo las lilas El perro recogió la hoja que descendÃa volando y sujetándola cuidadosamente con los dientes la dejó a los pies de las niñas y luego se sentó frente a ellas con aire de profundo interés. Bab y Betty la tomaron y juntas y en alta voz se pusieron a leer, mientras Ben se inclinaba para escuchar y aprender.
—«Clareaba el dÃa cuando divisaron tierra. ParecÃa un hermoso paÃs. Se veÃan llores maravillosas y árboles gigantescos cuyas hojas y frutos eran desconocidos para ellos. Por la playa corrÃan hombres desnudos, de piel cobriza que miraban asombrados los barcos de los españoles. CreÃan ellos que eran grandes pájaros, sus velas las alas y los tripulantes seres' superiores enviados por los cielos.»
—¡Eso es el descubrimiento de San Salvador hecho por Cristóbal Colón! ¿Acaso no sabes quien es? —preguntó Bab, quien se sintió uno de aquellos seres superiores y le pareció estar en contacto directo con el inmortal Cristóbal.
—No, no lo sé. ¿Quién era? Supongo que es ese que va adelante, pero ¿cuál de los indios es San Salvador? —interrogó Ben un poco avergonzado de su ignorancia, pero decidido a saber lo que habÃa comenzado a averiguar.