Bajo las lilas
Bajo las lilas —¡Qué bien! Yo no puedo hacer esos rasgos tan perfectos. ¿Quién te enseñó a escribir as� —preguntó Bah mientras ella y Betty caminaban arriba y abajo admirando las letras.
—Las mantas de los caballos —explicó Ben, brevemente.
—¿Qué? —exclamaron al unÃsono las dos niñas deteniéndose a mirarlo.
Todos los caballos tenÃan el nombre escrito en la manta y yo solÃa copiarlos. Los carruajes tenÃan inscripciones que aprendà a descifrar después que papá me enseñó a reconocer las letras escritas en los grandes cartelones amarillos. La primera palabra que aprendà a leer fue león, pues iba a menudo a visitar la jaula del viejo Jubal. Papá se mostró muy satisfecho cuando la leà de corrido. También sé dibujarlo.
Ben comenzó a bosquejar un animal que pretendÃa se pareciese a su perdido amigo; pero Jubal no habrÃa reconocido su retrato, pues éste se parecÃa más a Sancho que al rey de la selva. No obstante las niñas lo admiraron sinceramente y a continuación Ben les dio una lección de historia natural que las tuvo interesadas hasta la hora de irse a dormir. El muchacho contó cuanto habÃa visto con un lenguaje tan pintoresco e ilustró sus descripciones con tal gracia, que no es de extrañar que ellas lo escucharan encantadas.