!Bee! !Bee!
!Bee! !Bee! —Hoy mismo hablaré con papá al respecto… Será una buena ocasión, pues el presidente del ferrocarril, el señor Jacobs, viene a pasar el domingo, y deberán hacer algo por esas pobres bestias —declaró Alice, avergonzada al verse sobrepasada por dos niñitas.
—Será lindo… LeÃmos un artÃculo en un diario que nos prestó el maestro, y yo lo traje para mostrárselo al señor Weed, el encargado del depósito. Él dijo que era una pena, pero que nadie podÃa evitarlo, asà que pensamos hablarle acerca de la ley que descubrimos —continuó Patty, mientras sacaba del bolsillo un gastado ejemplar de «Nuestros Amigos los Animales», a fin de mostrar el párrafo en cuestión a esa amiga todopoderosa que conocÃa al rey de los ferrocarriles.