!Bee! !Bee!

!Bee! !Bee!

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando llegó el sábado y la señorita Alice fue al encuentro de su padre, recordó a las niñas y las buscó. Allá en la granja saboreaba sus fresas y ordenaba que se las pagaran inmediatamente, pero cuando llegaban las niñas estaba dormida o ausente, de manera que no las había visto. Al ver a Patty que cubría apresurada su vestido viejo con un delantal limpio mientras con su bandeja de frutas esperaba la llegada del tren, la joven señora bajó del coche y fue en busca de la niña, para preguntarle sonriente:

—¿Dónde está tu hermana, la de los ojos negros? Espero que no esté enferma…

—No, señora; está dando agua a las ovejas. Como es tan vigorosa, lo hace mejor que yo, mientras vendo las cestitas —explicó Patty, secretamente satisfecha por haber ocultado sus harapos bajo el delantal descolorido pero limpio.

—¡Ah, yo olvidé a mis corderos, pero ustedes, almitas bondadosas, fueron fíeles a los suyos! ¿Lo han hecho todos los días?

—Sí, señora. Mamá dijo que si lo prometíamos, debíamos hacerlo, y además nos gusta. Sólo que son demasiadas, y nos cansamos mucho —agregó Patty, frotándose los brazos como si le dolieran.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker