Detras de la mascara
Detras de la mascara —Es el único hombre apuesto, y además, cuando quiere, sabe actuar muy bien. No suele dignarse a participar, asà que aprovecha este privilegio —comentó Bella antes de salir corriendo a empolvarse el pelo para su actuación en The Marriage à la mode[4].
—Me pidieron que actuara, y he aceptado. ¿Prefiere a otro actor? —preguntó Coventry, quien no conseguÃa interpretar la expresión ansiosa y ávida del rostro que se escondÃa bajo el pequeño sombrero.
Al cabo de unos instantes la expresión se tornó en una mezcla de inquietud y resignación, y dijo:
—Ahora ya es demasiado tarde. Por favor, arrodÃllese aquà detrás de los arbustos. QuÃtese el sombrero y… permÃtame decirle que su aspecto es demasiado elegante para tratarse de un fugitivo.
Mientras él se arrodillaba ante Jean, ésta le alborotó el pelo, le torció el cuello de encaje, tiró los guantes y la espada y desabrochó el abrigo que colgaba de sus hombros.
—Eso está mucho mejor; su palidez es perfecta para el cuadro, será mejor que la conserve. Tenemos que representar el cuadro que cuelga en la mansión. No puedo decirle nada más. Ahora, Roundheads, colóquense en sus puestos. ¡Qué se levante el telón!