Detras de la mascara
Detras de la mascara —Espera a que haya acabado esa historia, te lo ruego —comentó Coventry, puesto que sir John ya se habÃa levantado.
—Si encuentras tan divertidas esas tonterÃas, ¿por qué no sigues el ejemplo de nuestro tÃo? No te necesito.
—Gracias, asà lo haré. —Y LucÃa se quedó sola.