Detras de la mascara
Detras de la mascara —Lo haré —repitió Bella con lágrimas en los ojos.
—Cuida de mamá, y acuérdate de LucÃa —repitió mientras acariciaba la hermosa mejilla de su prima.
—No temas. Las mantendré separadas —replicó ella con un susurro que a Coventry no le pasó inadvertido.
Edward ofreció la mano a su hermano mientras le decÃa, con gravedad y mirándole a los ojos:
—ConfÃo en ti, Gerald.
—No te defraudaré, Ned.
Entonces se marchó, pero Coventry no podÃa dejar de pensar en las palabras de LucÃa. Al cabo de unos dÃas, lo entendió todo.