Hombrecitos

Hombrecitos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Las dos parejas bailaron desesperadamente valses, polcas, gavotas y danzones. Las damas bailaban a gusto; los galanes, por el afán de ganarse la merienda. Cuando se cansaron, se interrumpió el baile, y la doncella Bess sirvió almíbar y agua en copas, tan pequeñas, que algunos se bebieron nueve.

—Ahora, don John, debe usted invitar a mi hija para que toque el piano y cante.

—¿Quiere usted hacernos el favor de tocar el piano y cantar, señorita? —dijo Medio-Brooke, sin saber dónde había piano.

La señorita Smith se dirigió a la mesa, levantó el pupitre, tomó asiento y golpeando con los nudillos, y a puñetazo limpio, acompañó una canción nueva que empezaba:

¡Mambrú se fue a la guerra,

no sé cuándo vendrá!

Si vendrá para la Pascua,

o por la Navidad.

Los caballeros aplaudieron con entusiasmo, y la artista, entonces, cantó romanzas tan originales como las de:

Rey moro tenía tres hijas,

todas tres como la plata;

la más chiquita de todas

Delgadina se llamaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker