Hombrecitos
Hombrecitos —Aún falta algo.
Y comparecieron otra vez, conduciendo un barrilete, donde se destacaba, con letras amarillas, una inscripción que decÃa: «Para mamá Bhaer».
—Como te vimos enojada con nosotros, hemos querido apaciguarte lo mismo que a las niñas.
—MuchÃsimas gracias, hijos mÃos. ¡Qué barrilete tan hermoso! ¿De quién ha sido la idea de hacerme este regalo?
—De papá Bhaer —contestó Medio-Brooke.
—Papá Bhaer adivina mis deseos. Lo cierto es que al verlos el otro dÃa con los barriletes, sentimos envidia. ¿Verdad, niñas…?
—Pues por eso les hacemos este regalo —murmuró Tommy.
—¡Echémolos a volar! —gritó Nan.
—Yo no sé —observó Daisy.
—Nosotros te enseñaremos —exclamaron los muchachos.
Medio-Brooke se encargó del barrilete de su hermana; Tommy del de Nan, y Nat tuvo que convencer a Bess para que le entregase el suyo, que era pequeñito y todo azul.
—TÃa, si esperas un momento, te echaremos tu barrilete —advirtió Medio-Brooke.